Alí no era el boxeador más talentoso a nivel físico ni técnico, pero mentalmente no tenía rival. Consiguió crear una autoimagen invencible de él mismo. La seguridad que rebosaba al hablar empequeñecía a sus rivales y les hacía creer que no tenían opciones de ganar antes de subir al cuadrilátero.
De esta leyenda del boxeo podemos extraer enseñanzas sobre cómo forjar una buena autoimagen y ganar confianza.
Márcate metas realistas y temporales (corto, medio y largo plazo). Y trabaja duramente para alcanzarlos, tener una buena ética de trabajo es imprescindible para creer profundamente en ti mismo.
“Lo que me hace continuar son las metas que me pongo”. - Muhammad Ali.
Sal de tu zona de confort. Aquello que es nuevo y a lo que no estamos acostumbrados nos produce miedo y nos genera presión. Afrontar estas situaciones a pesar de la presión o el miedo es lo que nos hace crecer.
“Aquel que no tiene coraje suficiente para tomar riesgos no logrará nada en la vida”. - Muhammad Ali.
Si tu no crees en lo que vales y en tu trabajo realizado para llegar dónde quieres, nadie lo va a hacer por ti.
- Serra de BEALGND